Castillos del Loira – Châteaux de la Loire

Castillos del Loira – Châteaux de la Loire

 

Château du Plessis-Bourré


 

Esta sección está dedicada por entero a nuestros queridos Châteaux que pueblan el valle del Loira y sus afluentes, el Cher, el Indre, el Eure, el Sarthe, etc…

 

Fotografías de los Châteaux

Fotografías de los Châteaux ( 132 )

 

Dibujos de los Châteaux

Dibujos de los Châteaux ( 5)

Parc-des-minichâteaux

Parc-des-minichâteaux ( 41 )

 

Declarado en su día Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el Valle del Loira guarda entre sus filas desde las grandes fortalezas reales cuyo origen se remonta a los inicios de la Baja Edad Media, ( Chinon, Loches, etc… ) hasta pequeños Châteaux privados llenos de encanto ( des Reaux, Meillant, etc… )

Muchos de estos Châteaux son emblema arquitectónico del Renacimiento y el Barroco ( como Blois, Chambord, Serrant, etc… ) Aunque encontremos sus orígenes en la Plena Edad Media, la mezcla de épocas da un aire de encanto a cada Château y le hace especial por un elemento concreto.

Estamos de suerte al poder disfrutar de tantas joyas reunidas en estos departamentos franceses que son cruzados por el río Loira. Cada pocos Kilómetros, un majestuoso o tímido Château nos espera para que posemos nuestra vista sobre el y nos dejemos llevar a un mundo hoy pasado, que elevaba la estética arquitectónica a unas cotas muy altas.

 

En esta sección, os encontraréis los inicios de la piedra en el mundo de los castillos franceses, con la aparición de los primeros Donjones Normandos de finales del siglo X y principios del XI, cuando Foulques Nerra dejó atrás las construcciones iniciadas en madera, sustituyendo su arquitectura inicial, de mota, donjon y empalizada, por grandes torreones normandos ( en España este estilo es el Románico ) construidos en piedra, reforzados con grandes contrafuertes, y reformados con el paso de los años. Muchos donjones conservaron su estructura, pero entraron a formar parte de grandes recintos defensivos debido a la importancia de su ubicación estratégica como control territorial.

Ejemplo de ello es Langeais, el primero de ellos, y que hoy dia se encuentra formando parte del recinto murado del Château de Langeais, como si de un simple lienzo se tratara, o Loches, gran fortaleza reutilizada en muchísimas ocasiones, desde sus inicios, hasta la construcción de la Logis Royal.

Un gran antecuerpo precede la entrada del donjon de Loches, en su día, este elemento defensivo alcanzaba la misma altura que el cuerpo principal del gran donjon.

 

Veremos la aparición del Gótico Temprano, y su evolución hasta el llamativo Gótico Tardío Francés entre mediados y finales del siglo XV ( como en Château de Meillant ). Su mezcla con el Prerrenacimiento ( el ejemplo principal es el gran Le Plesis-Bourré, el primero de todos ellos, este gran château, es el inicio del cambio arquitectónico que se reflejaría en muchísimas fortalezas de todo el país en años venideros. Jean Bourré, arquitecto de Langeais, se construyó para si mismo este magnifico château finalizado en 1472, a el le agradezco infinitamente que pusiera las bases a tan grandes monumentos )

 

La llegada del Renacimiento, vino de la mano de arquitectos traídos de las campañas militares italianas por Carlos VIII. Una gran fusión se llevó a cabo, hallando la mezcla del apogeo del Gótico Tardío Francés con el Primer Renacimiento Francés. El paso de los años, y la revolución arquitectónica, cultural y social de la época desembocó en un nuevo Renacimiento, su primer ejemplo se finaliza en 1527, el gran Château de Fontainebleau supuso un punto y seguido en el Renacimiento de este país, es en el donde encontramos el inicio del Segundo Renacimiento Francés. A partir de este momento la fusión arquitectónica en estos grandes monumentos históricos, nos deja impresionantes cambios vividos en el país para acondicionar estos edificios al cambio social, y al “ vivir a la moda “ siguiendo el ejemplo de los reyes y cortesanos, por parte de la gente más adinerada del país. Herederos, y grandes comerciantes entre otros, compraron muchas fortalezas, y las reformaron para vivir integrados en la cultura social del momento.

 

Los años siguen pasando, y la moda arquitectónica continua las líneas clásicas con la llegada del Barroco, los frontones partidos hacen su aparición, e innumerables esculturas comienzan a adornar las fachadas, grande es el recargamiento visual de esta época, lo que desemboca en el Rococó ( Rocaille en Francia ).

Normalmente el Rococó suaviza la agresividad visual de interiores dejando atrás la gran ostentosidad del Barroco.

 

Para finalizar, el más puro estilo Neoclásico trata de armonizar el fin de una época, todo más simple, líneas más suaves, y tratando de recuperar, aún más si cabe, las líneas clásicas del Toscano, Dórico, Jónico, Corintio y Compuesto.

- Raul Santiago Almunia – 

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